Cuatro líneas de trabajo, que pueden combinarse según lo que la familia necesite. La primera entrevista sirve justamente para definir cuál corresponde.
Psicoterapia individual infanto-juvenil
Espacio terapéutico regular para niños, niñas y adolescentes. Con los más pequeños el trabajo pasa por el juego y por recursos de arteterapia; con adolescentes, por la conversación y por los temas que traen ellos. El objetivo es que recuperen su desarrollo, no que “se porten mejor”.
Orientación a madres, padres y cuidadores
Sesiones dirigidas a los adultos: cómo poner límites sin quebrar el vínculo, cómo hablar de una separación, cómo acompañar una crisis. Se puede tomar como proceso propio, en paralelo a la terapia del hijo o hija, o por sí solo cuando el niño aún no necesita atención directa.
Evaluación psicológica
Aplicación de instrumentos estandarizados e informe escrito, cuando el colegio, un tribunal, un médico u otro profesional lo solicita. Incluye evaluación de personalidad, emocional y del desarrollo, con entrevistas a los adultos significativos. Se entrega en reunión de devolución, no como un documento suelto.
Evaluación pericial y psicología forense
Peritajes psicológicos para causas de familia, penales y laborales: evaluación de daño psíquico, análisis de credibilidad del testimonio, habilidades parentales. Incluye la comparecencia a juicio oral para presentar el informe. Es un trabajo distinto de la terapia y no se realiza con pacientes en tratamiento.